Desde mi experiencia docente siempre he dado importancia a la evaluación, pero esta asignatura me ha abierto los ojos a mis propios errores y me ha enseñado posibles (y necesarios) usos de la evaluación para mi labor futura como profesora. Siempre he empleado gran parte de mi tiempo en la elaboración de pruebas y su administración, pero apenas nada en todas las demás fases del proceso (planificación, pilotaje, análisis y conclusiones).
Por ejemplo, poder tener la concreción de las estadísticas (los índices de dificultad -porcentaje de alumnos que contesta directamente un ítem- y de discriminación -qué alumnos responden correctamente a un ítem-) me ayuda a saber por dónde empezar. Puedo comenzar con los resultados de las pruebas que mi alumnado acaba de realizar y a partir de ahí pensar en cómo mejorar las especificaciones de los exámenes del año siguiente.
Como siempre, es importante saber de dónde venimos para entender a qué aspirar. En esta asignatura aprendimos cómo hasta 1980 la evaluación era exclusivamente la final, pero cómo se dio un cambio radical con las teorías socio-constructivistas y humanísticas del aprendizaje, desde las que se entiende la lengua como instrumento de comunicación. Además, desde el MCER y el Portfolio Europeo se nos guía a considerar la evaluación también como método para el aprendizaje, relacionándola siempre con sus objetivos y con las consecuencias, y tanto durante el proceso de aprendizaje como al final de éste. En resumen, se nos ha hecho entender la evaluación como una herramienta para la reflexión, y se nos ha indicado, con todo sentido, que debe presentarse dentro de un aprendizaje motivador, centrado en el alumnado.
Brachman y Palmer (1996) anunciaron la importancia a la hora de crear una prueba: su utilidad. Explicaron también que ésto hacía referencia a una mezcla entre fiabilidad (consistencia) , validez del constructo (su uso, su relación con el propósito), autenticidad (su relación con la vida real), la interactividad (cuánto se involucra el alumno en la prueba), el impacto (en la docencia y en la sociedad), y la practicidad (que incorpore todo lo anterior).
Para elabora pruebas, debemos seleccionar los objetivos a evaluar y elaborar las tareas e ítems. Hay que tener en cuenta si queremos una evaluación integrada o una específica (vocabulario y gramática siendo evaluados específicamente), los requisitos para la elaboración de esos ítems, la tipología de los ítems (multiple choice, ítems de relacionar, ítems de respuesta dirigida -Cloze, TIpo C, completar espacios en blanco) y los textos que vamos a elegir.
Mi convicción sobre la prioridad de un enfoque comunicativo no va reñida con la realidad social de un sistema capitalista-competitivo en la que la evaluación certificativa es mención constante por parte de todos los elementos del sistema educativo, empezando por las familias. En esta asignatura se ha hecho hincapié en estas evaluaciones realizadas por distintas instituciones para acreditar el nivel de la lengua y el dominio lingüístico. Se trata de una evaluación externa, con referencia a unos criterios previamente establecidos, que debemos tener en mente de manera constante durante nuestro trabajo. Estos exámenes certificativos combinan:
- pruebas de corrección objetiva (establecidas de antemano, aportan resultados cuantitativos). Se utiliza para evaluar la comprensión oral y escrita y el uso de la lengua (gramática y vocabulario).
- pruebas de corrección subjetiva, donde el valor se asigna en función de unos criterios fijados con anterioridad.
Es importante no solo saber la importancia de algo sino también, por supuesto, cómo llevarlo a cabo. En esta asignatura hemos aprendido el proceso de elaboración de los instrumentos de evaluación:
a) Planificación (redactar las especificaciones del examen)
b) Elaboración de instrumentos 1 (de las pruebas)
c) Elaboración de instrumentos 2 (pilotaje de las pruebas)
d) Administración (realización de la prueba)
e) Análisis de resultados, conclusiones y propuestas.
f) Difusión.
CONCLUSIÓN:
La evaluación es el espejo del aprendizaje: mirándola vemos qué hemos hecho bien y qué debemos mejorar.
Por ejemplo, poder tener la concreción de las estadísticas (los índices de dificultad -porcentaje de alumnos que contesta directamente un ítem- y de discriminación -qué alumnos responden correctamente a un ítem-) me ayuda a saber por dónde empezar. Puedo comenzar con los resultados de las pruebas que mi alumnado acaba de realizar y a partir de ahí pensar en cómo mejorar las especificaciones de los exámenes del año siguiente.
Como siempre, es importante saber de dónde venimos para entender a qué aspirar. En esta asignatura aprendimos cómo hasta 1980 la evaluación era exclusivamente la final, pero cómo se dio un cambio radical con las teorías socio-constructivistas y humanísticas del aprendizaje, desde las que se entiende la lengua como instrumento de comunicación. Además, desde el MCER y el Portfolio Europeo se nos guía a considerar la evaluación también como método para el aprendizaje, relacionándola siempre con sus objetivos y con las consecuencias, y tanto durante el proceso de aprendizaje como al final de éste. En resumen, se nos ha hecho entender la evaluación como una herramienta para la reflexión, y se nos ha indicado, con todo sentido, que debe presentarse dentro de un aprendizaje motivador, centrado en el alumnado.
Brachman y Palmer (1996) anunciaron la importancia a la hora de crear una prueba: su utilidad. Explicaron también que ésto hacía referencia a una mezcla entre fiabilidad (consistencia) , validez del constructo (su uso, su relación con el propósito), autenticidad (su relación con la vida real), la interactividad (cuánto se involucra el alumno en la prueba), el impacto (en la docencia y en la sociedad), y la practicidad (que incorpore todo lo anterior).
Para elabora pruebas, debemos seleccionar los objetivos a evaluar y elaborar las tareas e ítems. Hay que tener en cuenta si queremos una evaluación integrada o una específica (vocabulario y gramática siendo evaluados específicamente), los requisitos para la elaboración de esos ítems, la tipología de los ítems (multiple choice, ítems de relacionar, ítems de respuesta dirigida -Cloze, TIpo C, completar espacios en blanco) y los textos que vamos a elegir.
Mi convicción sobre la prioridad de un enfoque comunicativo no va reñida con la realidad social de un sistema capitalista-competitivo en la que la evaluación certificativa es mención constante por parte de todos los elementos del sistema educativo, empezando por las familias. En esta asignatura se ha hecho hincapié en estas evaluaciones realizadas por distintas instituciones para acreditar el nivel de la lengua y el dominio lingüístico. Se trata de una evaluación externa, con referencia a unos criterios previamente establecidos, que debemos tener en mente de manera constante durante nuestro trabajo. Estos exámenes certificativos combinan:
- pruebas de corrección objetiva (establecidas de antemano, aportan resultados cuantitativos). Se utiliza para evaluar la comprensión oral y escrita y el uso de la lengua (gramática y vocabulario).
- pruebas de corrección subjetiva, donde el valor se asigna en función de unos criterios fijados con anterioridad.
Es importante no solo saber la importancia de algo sino también, por supuesto, cómo llevarlo a cabo. En esta asignatura hemos aprendido el proceso de elaboración de los instrumentos de evaluación:
a) Planificación (redactar las especificaciones del examen)
b) Elaboración de instrumentos 1 (de las pruebas)
c) Elaboración de instrumentos 2 (pilotaje de las pruebas)
d) Administración (realización de la prueba)
e) Análisis de resultados, conclusiones y propuestas.
f) Difusión.
CONCLUSIÓN:
La evaluación es el espejo del aprendizaje: mirándola vemos qué hemos hecho bien y qué debemos mejorar.
Anotación final: para terminar la asignatura de Evaluación del Aprendizaje, tuvimos que autoevaluarnos. En el apartado último de esta etapa de portfolio (Autoevaluación y objetivos para la próxima fase) dejo ver los resultados de mi propia autoevaluación.

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