Ir al contenido principal

1. Competencias clave del profesorado de lenguas segundas y extranjeras


Tal y como dejé escrito en el post inicial Punto de partida, mi objetivo primordial, el más básico -y obvio-, es el de poder llegar a enseñar español, y hacerlo muy bien; por eso mi primera muestra va a tratar sobre la descripción de las competenciasclave del profesorado de lenguas segundas y extranjeras, por su obvia significatividad y validez.  Azahara nos hizo llegar el documento publicado por el Instituto Cervantes con el mismo título, junto a sus explicaciones y otros materiales en su asignatura "Metodología de ELE". Explicaré cómo lo aprendido aquí me está ayudando a conseguir ese primer objetivo.

El instituto Cervantes establece en este momento ocho competencias del profesorado. Una competencia se define como el saber actuar o la aplicación de saberes para dar una respuesta eficaz a las situaciones a las que nos enfrentamos en nuestro día a día como docentes.  Se trata de nuestra habilidad para seleccionar, combinar y movilizar recursos a la hora de afrontar diferentes situaciones en las que nos encontramos habitualmente (y para saber reaccionar ante imprevistos o tras interpretar una necesidad de cambio).
Las competencias son comunes a todo el cuerpo docente. El Instituto utiliza el siguiente gráfico y deja constancia de la mayor importancia de la organización, la evaluación y la implicación del alumnado, y sitúa en un segundo plano a otras que, a pesar d esto, también son de vital importancia.


Las competencias están descritas en términos de capacidades e incluyen también descripciones de posibles actuaciones del profesorado que ha desarrollado o adquirido esa competencia. Estas competencias claves se especifican en sub-competencias indicadas claramente en el documento del Instituto Cervantes. En este apartado del portfolio me voy  a centrar en la consecución de la implicación del alumnado.
Para conseguir un alumnado implicado debemos conseguir que gestionen los recursos y medios disponibles para aprender, que tengan (y tener yo misma) herramientas que les permitan reflexionar sobre su proceso de aprendizaje, carrera de larga distancia que ellos mismos deben definir. La base para conseguir todo esto es que el alumnado esté motivado.
Igual que para todo en la vida, la motivación es fundamental en el proceso de enseñanza-aprendizaje, también en el aprendizaje de lenguas. Más aún cuando, inevitablemente y desde que nos basamos en un enfoque comunicativo, el aprendizaje de lenguas implica una interacción que conlleva cierta valentía. Sin motivación es difícil lanzarse a hablar otro idioma (e incluso el propio); es necesario entender el porqué de ese aprendizaje, llegar a aprehender unas fórmulas y unas subcompetencias que nos permitan llevar a cabo la intención de nuestro mensaje y ser capaces de descodificar el mensaje que recibimos. El tipo de motivación que tienen los sujetos determina su grado de competencia lingüística (Lambert & Tucker, 1972); debemos originar una motivación para que sean competentes.

El espacio, el discurso, los roles, las dinámicas de aula y los materiales son, como se nos explicaba en Metodologías de ELE, los ingredientes de la paella, y la Metodología es la manera de cocinarlos.  Como profesora de lengua extranjera (inglés) he innovado la manera de cocinar mis clases; he podido poner en práctica las reflexiones sobre esto que acabo de exponer.  Intento adaptarme a las necesidades del alumnado y de cada momento, con todas sus variables. A la profesora tradicional le puede resultar más fácil intentar crear la clase perfecta; yo he aprendido a arriesgarme y a no conseguir “la perfección” (a que una clase no salga como yo quería, en resumen) y sin embargo el resultado global está siendo más positivo.

Por ejemplo, intento fomentar la autonomía del alumnado con el trabajo cooperativo y con un mayor uso de lo digital en las presentaciones: veo al alumnado cada vez más como productores que como receptores. He minimizado mi discurso (el de la profesora) y aumentado el tiempo del suyo (del alumnado). Al aumentar esta interacción me he hecho más consciente de su proceso, y ahora repito mucho más determinadas ideas (antes me daba miedo resultar machacona). Así, sé fehacientemente que su conocimiento se está asentando. También he ralentizado el tempo de mis explicaciones y preguntas, imitando al profesorado de los vídeos en las actividades que hicimos con Azahara; hablo más lento y con más pausas. Parece algo incuestionable en el rol del profesor, pero el miedo a  caer en la lentitud y el aburrimiento te puede apartar de esta obviedad.

Esta reflexión que presento aquí es una observación proyectada hacia atrás, para meditar sobre el conocimiento de lo aprendido; y hacia adelante, para  hacerme más consciente de mis metas como profesora. Volveré a esta reflexión en el futuro, y desde el futuro volveré a evaluarla (y a evaluarme), para poder tomar las decisiones oportunas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

MI PERFIL / MY PROFILE

ENGLISH CV CV ESPAÑOL

4. Autoevaluación y objetivos para la próxima fase

Una se siente bien cuando vive la experiencia del aprendizaje , su aplicación real y los buenos resultados . Estas muestras que voy planteando en el blog me hacen ser consciente de todo esto, igual que de mis puntos flacos. Estoy consiguiendo los objetivos que me propuse en el punto de partida (como he explicado en las muestras 1, 2 y 3  de mi blog) y cada vez me siento más segura de mi rol como profesora de lenguas extranjeras/español.  Para la próxima fase del máster me he propuesto unos objetivos en relación a esas carencias que mi conocimiento en el campo de la lingüística padece. Por eso algunos de estos objetivos son muy teóricos: las asignaturas como la de análisis del discurso me resultarán más arduas pero me las planteo como un reto que sé que van a mejorar mi docencia. Mi objetivo es adaptarme, entender, y hacer mío un mundo que siempre ha formado parte de mi vida (los idiomas y la docencia) pero que permanecían detrás de la barrera de una ...

7. La mediación y uso de corpus lingüísticos en el aula

En la asignatura Lengua Española en Contexto he quedado sorprendida por la existencia de los Corpus Lingüísticos . Puede que deba avergonzarme de ello (soy profesora desde hace seis años) pero, honestamente, jamás había oído hablar de ello. Y es una pena porque me parecen muy interesantes. De igual manera, lo importante es que ahora sé qué son, cuándo y cómo utilizarlos. En un corpus lingüístico encontramos ejemplos reales del uso de la lengua . Lo más cercano a esta herramienta que había tenido en mis manos hasta el momento era Linguee, web que utilizaba cuando desconocía el significado de un sintagma, no de una palabra en concreto. Pero las posibilidades que ofrecen los corpus lingüísticos son infinitamente mayores, especialmente por sus opciones de búsqueda.  La mejor manera de aprender a manejar un corpus es obviamente utilizándolo. Por eso las actividades que realizamos son el mejor ejemplo de mi aprendizaje. Enseño a continuación la actividad que realicé, seguida d...